Cómo funciona la cobertura de riesgo comercial: guía práctica para proteger tus ventas a crédito

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Vender no siempre significa cobrar. Cuando una empresa entrega un producto o presta un servicio y permite pagar más adelante, está financiando a su cliente. Esa factura pendiente se convierte en un activo, pero también en un riesgo: si el comprador se retrasa, entra en insolvencia o deja de pagar, el impacto recae directamente sobre la tesorería y el margen del proveedor.

Por eso, la cobertura de riesgo comercial no debe entenderse únicamente como una indemnización posterior. Bien planteada, es un sistema continuo para decidir a quién vender a crédito, cuánto riesgo asumir con cada cliente, qué señales vigilar, cómo reclamar una deuda y qué parte de la pérdida quedará protegida si el cobro finalmente resulta imposible.

En 2026, el 61% de las empresas españolas consultadas por Crédito y Caución afirmó sufrir retrasos en los pagos, y estimó que las pérdidas derivadas de los impagos rondaban el 2% de la facturación. Además, el 47% de las operaciones comerciales B2B se realizaba a crédito. El riesgo, por tanto, no es excepcional: forma parte del funcionamiento cotidiano de miles de empresas.

🛡 La idea esencial

La cobertura eficaz actúa antes, durante y después de la venta: analiza al cliente, fija un límite, vigila su solvencia, activa el recobro y, si se cumplen las condiciones de la póliza, indemniza la parte asegurada.

VG Seguros de Crédito, como agente de seguros especializado en este ámbito, puede realizar una evaluación inicial gratuita de la cartera de clientes para detectar concentraciones, exposiciones sin proteger y oportunidades de mejora. El objetivo no es vender una póliza estándar, sino ayudar a convertir la gestión del riesgo comercial en una función estable de la empresa.

Significa reducir el impacto económico de los impagos mediante una combinación de análisis de solvencia, límites de crédito, seguimiento, recobro e indemnización.

La cobertura no elimina toda la exposición:

Protege la parte del crédito que cumple las condiciones fijadas y deja el resto de participación a cargo de la empresa.

La aseguradora estudia la cartera y clasifica a los compradores. Para cada cliente puede aprobar un límite de crédito. La empresa vende dentro de ese límite, declara las operaciones cuando corresponde y comunica los impagos a tiempo. Si la deuda no se recupera y se cumplen las condiciones, se indemniza el porcentaje garantizado.

Normalmente no. La indemnización se calcula aplicando el porcentaje de garantía a la deuda cubierta, limitada por la clasificación disponible y ajustada por franquicias u otras condiciones. La participación de la empresa incentiva una gestión prudente y evita que el seguro sustituya por completo sus controles internos.

No.

Algunos compradores pueden disponer de una clasificación automática hasta cierto importe; otros requieren solicitud y análisis individual. También puede haber clientes excluidos, límites inferiores a la exposición o países no cubiertos. La póliza y la clasificación vigente determinan la protección efectiva.

La parte que excede el límite suele quedar sin cobertura. Si un cliente tiene 40.000 euros aprobados y la exposición asciende a 55.000, los 15.000 euros adicionales son, en principio, riesgo propio. Por eso el control debe realizarse antes de aceptar el pedido, no cuando la factura ya ha vencido.

La reducción suele afectar a nuevas operaciones desde la fecha indicada, mientras que las ventas anteriores pueden conservar cobertura si nacieron correctamente y cumplen la póliza. El tratamiento exacto varía; conviene revisar de inmediato pedidos, entregas, facturas y vencimientos para frenar nueva exposición.

Sí, el recobro es una de las funciones centrales del seguro de crédito. Puede incluir reclamación amistosa, judicial y concursal, en España o en el extranjero. La red de recuperación evita que la empresa improvise procedimientos y permite coordinar el cobro con la futura indemnización.

Merece la pena contratar un seguro de crédito cuando una parte relevante de la facturación se vende a plazo, existe concentración en pocos clientes, se opera con márgenes ajustados, se crece rápidamente o se exporta. También cuando la empresa carece de un departamento especializado y necesita información, vigilancia y recobro además de indemnización.

VG puede realizar una evaluación gratuita de la cartera, identificar riesgos de concentración y exposición, plantear una estructura de cobertura y acompañar la gestión cotidiana de límites, alertas, impagos, recobros e indemnizaciones. La propuesta se adapta al tipo de cliente, sector, plazo y mercado de cada empresa.

📞 Analiza el riesgo de tu cartera

 

 En VG Seguros de Crédito analizamos tus principales clientes, límites y condiciones para ayudarte a elegir la opción más adecuada.

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También puedes informarte sobre cómo funciona el seguro de crédito y qué ventajas ofrece cuando un cliente entra en concurso de acreedores.

🛡️ ¿Qué es la cobertura de riesgo comercial?

La cobertura de riesgo comercial es el conjunto de medidas que utiliza una empresa para reducir las pérdidas derivadas del impago de sus clientes. Incluye decisiones internas —política de crédito, límites, plazos, garantías y seguimiento— y herramientas externas, entre las que destaca el seguro de crédito comercial.

El riesgo aparece porque existe un intervalo entre la entrega y el cobro. Durante ese tiempo, el proveedor queda expuesto a que el cliente no pueda o no quiera cumplir su obligación. Cuanto mayor sea el plazo, el importe o la concentración en un mismo comprador, mayor será la exposición.

Riesgo comercial no es lo mismo que riesgo de mercado

El riesgo de mercado se relaciona con variaciones de precios, tipos de interés, divisas o demanda. El riesgo comercial o de crédito se centra en la posibilidad de que el comprador no pague una deuda nacida de una operación comercial. Ambos pueden coexistir, pero se gestionan con instrumentos distintos.

¿Qué protege realmente?

  • La insolvencia del cliente. Por ejemplo, un concurso de acreedores u otra situación de insolvencia reconocida en la póliza.
  • La mora prolongada. El impago que se mantiene durante el periodo previsto en el contrato asegurador, aunque no exista todavía una insolvencia judicial.
  • Determinados riesgos políticos en exportación. Siempre que se hayan contratado: restricciones de transferencia, decisiones públicas o acontecimientos que impidan el pago.

La cobertura exacta depende de cada póliza. No todas las deudas, compradores, países o causas de impago quedan protegidos de forma automática.

📉 Por qué el riesgo de cobro merece atención en 2026

La morosidad no solo genera una pérdida contable. Obliga a dedicar personas y tiempo a reclamar, reduce la capacidad de invertir, tensiona la financiación y puede provocar que la empresa retrase a su vez los pagos a sus propios proveedores.

61%
de las empresas sufre retrasos en los pagos
2%
de la facturación se pierde por impagos
80,5 días
de periodo medio de pago en 2025

CEPYME situó el periodo medio de pago en España en 80,5 días de promedio durante 2025, un 34% por encima del máximo legal general de 60 días entre empresas. Por su parte, Intrum señaló que las compañías españolas concedían de media 44 días para pagar, pero cobraban a 62 días: una brecha de 18 días que consume circulante.

La Ley 3/2004 establece, con carácter general, un plazo de 30 días naturales cuando no se haya pactado otra fecha y permite ampliarlo por acuerdo sin superar los 60 días naturales. La existencia de un límite legal, sin embargo, no garantiza que el cobro llegue a tiempo.

grafico_riesgo_comercial_espana_2026
Indicadores de encuestas distintas, publicados en 2026. Se muestran como una radiografía orientativa y no deben sumarse entre sí.

El cliente que más factura no siempre es el que más valor aporta: puede ser el que concentra la mayor amenaza para tu tesorería.

⚙️ Cómo funciona un seguro de crédito comercial, paso a paso

El seguro de crédito funciona como una extensión del departamento financiero o de riesgos. La aseguradora no espera a que aparezca el impago: analiza la cartera, clasifica compradores, comunica límites y vigila su evolución. El proceso habitual puede resumirse así:

1
🔍

Evaluación de la empresa asegurada

Se analizan la facturación a crédito, los sectores y países en los que
opera la empresa, los plazos de pago, el historial de siniestros y la
concentración de su cartera de clientes.

2
📋

Diseño de la póliza

Se definen las ventas asegurables, el porcentaje de garantía, las
franquicias, los plazos máximos, las obligaciones de declaración, las
exclusiones y el límite máximo de indemnización anual.

3
🏢

Clasificación de compradores

La aseguradora analiza a cada cliente y comunica un límite de crédito:
el importe máximo de exposición que está dispuesta a cubrir en ese
momento.

4
🤝

Venta a crédito

La empresa vende respetando los límites, plazos y condiciones acordados.
La documentación de cada operación debe ser completa, justificable y
coherente.

5
📊

Seguimiento continuo

La solvencia del comprador se revisa periódicamente. El límite puede
mantenerse, aumentarse, reducirse o cancelarse para futuras operaciones
si cambia su nivel de riesgo.

6
⚠️

Comunicación del impago

Cuando una factura vence y no se cobra, la empresa debe iniciar las
actuaciones previstas y comunicar el impago dentro de los plazos
establecidos en la póliza.

7
⚖️

Recobro de la deuda

Se inicia la reclamación amistosa, judicial o concursal, normalmente
mediante la red especializada de recobro de la aseguradora.

8
🛡️

Indemnización

Cuando la deuda está cubierta, correctamente documentada y se han
cumplido las obligaciones contractuales, se abona el porcentaje
garantizado sobre la base indemnizable.

↻ No es una fotografía fija

Un límite aprobado hoy no es una autorización eterna. La cobertura sigue la evolución del comprador y debe coordinarse con los pedidos, las facturas pendientes y los vencimientos.

🔍 Qué analiza la aseguradora antes de conceder cobertura

La clasificación no se basa en una única cuenta anual ni en una puntuación aislada. La aseguradora combina información financiera, legal, sectorial y de comportamiento de pagos. Entre los factores más habituales se encuentran:

  • Identidad y estructura societaria. Antigüedad, administradores, accionistas, vinculaciones y cambios relevantes.
  • Capacidad financiera. Fondos propios, endeudamiento, liquidez, rentabilidad, generación de caja y evolución del negocio.
  • Comportamiento de pago. Experiencia real de pagos, retrasos, incidencias y señales procedentes de otros proveedores.
  • Entorno sectorial. Ciclo económico, márgenes, exposición a costes, regulación y riesgo de concentración.
  • Riesgo país. En exportación, estabilidad política, convertibilidad, transferencias, sanciones y seguridad jurídica.
  • Exposición acumulada. No solo importa una factura: se considera el conjunto de pedidos, entregas, facturas y vencimientos abiertos.

El resultado es una opinión de riesgo respaldada por una cobertura económica dentro de las condiciones de la póliza. Esa es la diferencia entre consultar un informe comercial y disponer de una clasificación asegurada.

El límite de crédito no es lo mismo que el límite de venta

Una empresa puede decidir vender por encima del límite aprobado, pero la parte excedida quedará normalmente a su propio riesgo. Por eso el límite debe integrarse en el ERP, el CRM o el procedimiento de aprobación de pedidos. No sirve de mucho conocerlo si el equipo comercial puede rebasarlo sin control.

🧮 Ejemplo práctico: cuánto se indemniza en un impago

Supongamos que una empresa tiene una deuda pendiente de 50.000 euros con un cliente. La aseguradora había aprobado un límite de 40.000 euros y la póliza establece un porcentaje de garantía del 90%.

Concepto
Importe
Deuda total impagada
50.000 €
Límite de crédito asegurado
40.000 €
Porcentaje de garantía
90%

Indemnización máxima orientativa

36.000 €

Riesgo que permanece en la empresa

14.000 €

Ejemplo simplificado. La indemnización definitiva dependerá de las
condiciones, franquicias, exclusiones y obligaciones establecidas en la póliza.

La operación se calcula sobre la menor de estas magnitudes: la deuda cubierta y el límite disponible. Después se aplica el porcentaje de garantía y, en su caso, la franquicia u otros ajustes contractuales. El ejemplo es orientativo: la base indemnizable, los impuestos, los gastos, las recuperaciones y el calendario de pago dependen de cada póliza.

? La pregunta correcta no es “¿me cubre al cliente?”

La pregunta correcta es: ¿qué importe está clasificado, qué exposición tengo abierta, qué porcentaje queda garantizado y qué obligaciones debo cumplir para conservar la cobertura?

✅ Qué suele estar cubierto y qué puede quedar fuera

✓ Suele estar cubierto, si se contrata ⚠ Puede quedar fuera o condicionado
Insolvencia legal del comprador. Ventas realizadas por encima del límite de crédito aprobado.
Mora prolongada conforme a las condiciones establecidas en el contrato. Facturas discutidas por problemas de calidad, entrega, precio o incumplimiento contractual.
Operaciones B2B a crédito correctamente declaradas y documentadas. Clientes, países, sectores o actividades expresamente excluidos de la póliza.
Riesgo político en operaciones de exportación, cuando esta garantía se encuentra incluida. Operaciones con plazos de pago superiores a los autorizados.
Gastos y actuaciones de recobro previstos en las condiciones de la póliza. Impagos comunicados fuera de plazo o sin documentación suficiente.
Deudas nacidas durante la vigencia de la póliza y dentro de las condiciones autorizadas. Intereses, penalizaciones u otros conceptos no asegurables, según las condiciones contratadas.

La cobertura concreta depende de las condiciones generales, particulares y especiales de cada póliza. Antes de vender a crédito conviene comprobar el límite concedido, el plazo autorizado y las obligaciones de comunicación.

Una disputa comercial no equivale a insolvencia. Mientras el comprador sostenga que la factura no es exigible, la reclamación puede quedar suspendida hasta que se acredite la deuda. De ahí la importancia de conservar pedidos, albaranes, contratos, aceptación del servicio y comunicaciones.

🚨 Señales de deterioro que conviene vigilar

Los impagos importantes rara vez aparecen sin avisos. El objetivo del seguimiento es detectar un cambio antes de acumular demasiada exposición. Algunas señales merecen una revisión inmediata:

  • Retrasos que antes no existían o aumento progresivo de los días de pago.
  • Solicitudes frecuentes de prórroga, fraccionamiento o cambio de medio de pago.
  • Pedidos inusualmente grandes justo cuando existen facturas vencidas.
  • Promesas de pago incumplidas o pagos parciales sin explicación consistente.
  • Cambios de administradores, accionistas, domicilio, capital o estructura del grupo.
  • Pérdida de contratos relevantes, caída sectorial, litigios, embargos o incidencias públicas.
  • Dificultad para obtener información financiera actualizada o respuestas evasivas.

Qué hacer cuando aparece una alerta

  1. Actualizar la exposición real. Sumar pedidos pendientes, mercancía entregada, facturas emitidas y vencidos.
  2. Consultar la clasificación vigente. Verificar si el límite sigue disponible y desde qué fecha se aplica un eventual cambio.
  3. Reducir riesgo futuro. Pedir anticipo, garantía, pago al contado o dividir el pedido.
  4. Documentar la decisión. Evitar excepciones verbales sin autorización financiera.
  5. Comunicar el impago. Respetar los plazos previstos para no perjudicar el derecho a indemnización.

📋 Cómo integrar la cobertura en una política de crédito

La póliza no sustituye una política interna. La refuerza. Para que la cobertura funcione, ventas, administración y finanzas deben compartir reglas claras y datos actualizados.
Momento Control mínimo Decisión
Alta de cliente Identidad, solvencia, clasificación y condiciones comerciales. Vender al contado, conceder crédito o solicitar garantías adicionales.
Pedido Exposición total acumulada y límite de crédito disponible. Aprobar el pedido, reducirlo o escalar la autorización.
Facturación Documentación completa y vencimiento correctamente establecido. Emitir y registrar la factura sin errores ni discrepancias.
Seguimiento Alertas de solvencia, retrasos de pago y concentración de riesgo. Mantener las condiciones, revisar el límite o bloquear nuevas ventas.
Impago Antigüedad de la deuda, causa del impago y documentación disponible. Iniciar la reclamación y comunicar el impago a la aseguradora.
Renovación Rentabilidad, siniestralidad y cambios en la composición de la cartera. Reconfigurar la póliza, las condiciones y los límites de crédito.

Checklist mensual de riesgo comercial

  • Top 10 de clientes por exposición, no solo por facturación.
  • Porcentaje de cartera vencida y evolución de los días de retraso.
  • Operaciones que superan o están próximas al límite aprobado.
  • Clientes con clasificación reducida, cancelada o pendiente de revisión.
  • Concentración por cliente, grupo empresarial, sector y país.
  • Avisos de impago y expedientes de recobro dentro de plazo.
  • Ventas no declaradas, excepciones comerciales y documentación incompleta.
📌 Dato que invita a actuar Solo el 19% de las empresas españolas dispone de un área especializada en riesgo comercial y el 31% no integra criterios de solvencia en la selección de clientes. Externalizar apoyo experto puede cubrir ese vacío sin crear un departamento desde cero.

🌍 Cobertura nacional y cobertura de exportación

En el mercado nacional, el foco suele estar en la solvencia del comprador y la mora prolongada. En exportación se añaden barreras de información, jurisdicción, idioma, ejecución y riesgo político. Por eso no basta con trasladar la misma política de crédito a todos los países.

Una póliza internacional puede incorporar, según su modalidad, riesgos como la imposibilidad de transferir fondos, restricciones públicas, conflictos, cancelación de licencias o acontecimientos políticos que impidan el pago. El riesgo de tipo de cambio, sin embargo, es diferente y requiere otras herramientas financieras.

Antes de vender al exterior, conviene comprobar

  • La identidad jurídica exacta del comprador y quién firma el contrato.
  • La ley aplicable, la jurisdicción y la validez de la documentación.
  • El límite aprobado y la cobertura del país.
  • La divisa, el medio de pago y la exposición a fluctuaciones.
  • Las sanciones, restricciones comerciales y requisitos de exportación.
  • La estrategia de recobro si el pago se retrasa.

🔄 Seguro de crédito, factoring y garantías: no son lo mismo

La cobertura de riesgo puede combinar varias soluciones. La elección depende de si la prioridad es prevenir el impago, obtener liquidez, asegurar una operación concreta o asumir internamente las pérdidas.
Solución Qué aporta Quién asume el riesgo Cuándo encaja
Seguro de crédito Análisis de solvencia, asignación de límites, vigilancia de compradores, recobro e indemnización. La aseguradora dentro de los límites y condiciones contratados. La empresa conserva la parte no cubierta. Carteras recurrentes de ventas B2B a crédito y empresas que necesitan controlar globalmente su riesgo comercial.
Factoring con recurso Anticipo de liquidez y, según el contrato, gestión administrativa del cobro de las facturas. La empresa cedente mantiene el riesgo de impago del comprador. Necesidades de circulante cuando se busca financiación, pero no una transferencia efectiva del riesgo de insolvencia.
Factoring sin recurso Liquidez anticipada y asunción del riesgo de insolvencia en las operaciones expresamente aceptadas. El factor, dentro de los límites, condiciones y exclusiones acordados. Facturas concretas o financiación vinculada a compradores previamente aprobados por la entidad.
Aval o garantía bancaria El compromiso de pago de una entidad financiera o de un tercero si el comprador incumple su obligación. El garante, únicamente en los términos y supuestos establecidos en la garantía. Operaciones singulares, importes elevados o clientes dispuestos a aportar una garantía adicional.
Crédito documentario Un compromiso bancario de pago condicionado a que se presenten los documentos exigidos de forma correcta. La entidad bancaria emisora o confirmadora, dentro de las condiciones del crédito documentario. Comercio internacional, operaciones estructuradas y transacciones en las que comprador y vendedor necesitan mayor seguridad documental.
Autoseguro La empresa provisiona internamente las posibles pérdidas y mantiene el control completo sobre sus decisiones de crédito. La propia empresa, que debe absorber íntegramente los impagos. Carteras muy atomizadas y empresas con capacidad financiera suficiente para soportar pérdidas inesperadas.

Estas soluciones no son necesariamente excluyentes. Una empresa puede combinar seguro de crédito, factoring y garantías bancarias en función del comprador, el importe, el país y las necesidades de financiación.

El crowdfactoring también puede anticipar facturas mediante plataformas de inversión, pero la transferencia del riesgo depende del contrato. No debe presentarse como una cobertura automática frente a cualquier insolvencia.

💶 Cuánto cuesta la cobertura de riesgo comercial

No existe una tarifa universal. La prima suele expresarse como un pequeño porcentaje de las ventas asegurables, pero el precio final depende del riesgo y del diseño de la póliza.

  • Volumen de facturación a crédito y proporción de ventas asegurables.
  • Número de clientes, concentración y tamaño de las exposiciones.
  • Sectores, países y estabilidad de los mercados de destino.
  • Plazos de pago y medios utilizados.
  • Historial de impagos, recobros y siniestralidad.
  • Porcentaje de garantía, franquicia y servicios incluidos.
  • Límite máximo de indemnización anual y estructura de declaraciones.

Comparar únicamente la tasa de prima puede llevar a elegir una póliza más barata pero menos útil. La comparación debe medir qué clientes quedan clasificados, cuánto límite se obtiene, cómo se gestionan las reducciones, qué soporte recibe la empresa y qué obligaciones operativas tendrá que cumplir.

🧭 Cómo elegir la póliza y el asesor adecuados

El seguro de crédito debe adaptarse a la cartera real de la empresa, y no al revés. La prima es importante, pero no debería ser el único criterio: también hay que valorar los límites concedidos sobre los principales clientes, el porcentaje de cobertura, las exclusiones, los plazos de comunicación, la capacidad de recobro y el acompañamiento recibido durante la vigencia de la póliza.

Tampoco existe una aseguradora que sea la mejor para todas las empresas. Cada compañía presenta fortalezas diferentes según el tamaño de la cartera, los sectores, los países de venta, la concentración del riesgo o las necesidades de exportación. Para conocer sus principales diferencias, puedes consultar nuestra comparativa y ranking de aseguradoras de crédito en España en 2026.

Antes de contratar o renovar una póliza, conviene responder a estas preguntas:

  • ¿Qué porcentaje de mis ventas se realiza a crédito y qué parte de esa facturación quiero asegurar?
  • ¿Cuánto riesgo concentro en mis cinco mayores clientes?
  • ¿Qué clientes son esenciales para el negocio, aunque exista poca información financiera disponible sobre ellos?
  • ¿Necesito cobertura para ventas nacionales, exportaciones o ambas?
  • ¿Qué límites concedería cada aseguradora sobre mis principales compradores?
  • ¿Cómo se solicitan, revisan y consultan los límites de crédito?
  • ¿Qué ocurre con las ventas realizadas antes de una reducción o cancelación del límite?
  • ¿Qué plazos existen para comunicar facturas vencidas, avisos de impago y documentación?
  • ¿Quién se ocupa del recobro amistoso, judicial y concursal?
  • ¿Cuál es el porcentaje de garantía, la franquicia y el límite máximo de indemnización anual?
  • ¿Qué exclusiones o condiciones pueden dejar una operación fuera de cobertura?
  • ¿Qué acompañamiento recibiré durante la gestión diaria de la póliza y cuando se produzca un siniestro?
La mejor póliza no es necesariamente la más barata, sino la que ofrece una respuesta adecuada sobre los clientes que realmente sostienen tu facturación.

En VG Seguros de Crédito analizamos gratuitamente la cartera de clientes, la concentración de riesgo, los límites necesarios y las condiciones de venta para ayudar a la empresa a valorar qué solución encaja mejor. Nuestro objetivo no es limitarse a intermediar en la contratación, sino actuar como asesor especializado en la gestión del riesgo comercial durante toda la vigencia de la póliza.

El papel de VG Seguros de Crédito

VG Seguros de Crédito puede actuar como asesor de riesgo comercial de la empresa, ayudando a traducir las condiciones aseguradoras a decisiones operativas: revisar la cartera, identificar concentraciones, dimensionar límites, acompañar las solicitudes de clasificación, explicar reducciones, ordenar los avisos de impago y apoyar la tramitación de recobros e indemnizaciones.

✓ Evaluación gratuita de la cartera de clientes

Una primera revisión permite saber qué parte de la facturación está realmente expuesta, qué clientes concentran el riesgo y cómo podría estructurarse una protección proporcionada. VG Seguros de Crédito ofrece esta evaluación inicial sin coste y sin compromiso.

La cobertura de riesgo comercial funciona cuando deja de ser una reacción ante el impago y se integra en la forma de vender. Analizar antes, limitar la exposición, vigilar cambios, documentar las operaciones y actuar a tiempo reduce pérdidas y mejora la calidad de la cartera.

El seguro de crédito añade una capa decisiva: convierte información sobre clientes en límites respaldados, profesionaliza el recobro y transforma una pérdida potencialmente desestabilizadora en un impacto acotado. No evita que un cliente atraviese dificultades, pero evita que esas dificultades se conviertan sin control en un problema para el proveedor.

→ Próximo paso

Solicita a VG Seguros de Crédito una evaluación gratuita de tu cartera de clientes. Sabrás dónde se concentra el riesgo, qué exposición está sin proteger y qué tipo de cobertura puede encajar mejor con tu empresa.

Fuentes y referencias consultadas

 

Crédito y Caución Madrid –     C/Velázquez, 10 – 1ª planta 28006 (Madrid)

Crédito y Caución Valencia –    Carrer de Colón, 4, 3º, 3A, L’Eixample, 46004 València, Valencia

Crédito y Caución Castellón –   Avda Jaime I, 6 entlo E, La Vall D´Uixó (Castellón)

Ofrecemos nuestro servicio de Crédito y Caución en toda España, además de en nuestras oficinas, con mayor presencia en Alicante, Murcia, Almería y Albacete.

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